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la esperanza se renueva en la familia

  • Foto del escritor: Acuña Antúnez
    Acuña Antúnez
  • 29 dic 2025
  • 2 Min. de lectura


En el día de ayer, en el marco de la fiesta de la Sagrada Familia y la clausura del Año Jubilar, nuestro obispo diocesano, Mons. Luis Eduardo González Cedrés, compartió un mensaje de esperanza, destacando esta virtud como un don fundamental para la vida de las familias y para el caminar de la Iglesia.

Nuestro obispo recordó que el Año Jubilar, vivido bajo el lema “Peregrinos en la esperanza”, puso el acento en la esperanza cristiana recibida en el Bautismo. En sintonía con la invitación del Papa Francisco, subrayó la confianza en Dios que no defrauda, una esperanza que sostiene la fe en medio de las diversas realidades que atraviesan las personas, las familias y la sociedad.

Señaló que a lo largo de este año la Diócesis procuró vivir esta esperanza en todas sus expresiones: espirituales, pastorales, sociales, educativas y catequísticas, llevándola especialmente a la vida familiar. Agradeció a Dios la posibilidad de renovar la esperanza cristiana en el corazón del pueblo, reconociendo que muchas veces es la fuerza necesaria para seguir caminando en la fe.

Destacó como un signo providencial que la clausura del Año Jubilar coincida con la fiesta de la Sagrada Familia. Recordó que en la Navidad se contempla a Jesús, María y José en la gruta de Belén, y que hoy los encontramos ya establecidos en Nazaret, donde Jesús crece en el seno de una familia concreta. En esta imagen, afirmó, la esperanza cristiana se encarna y se renueva en la vida familiar.

En este sentido, expresó que el cierre del Año Jubilar no significa concluir un camino, sino abrir una nueva etapa en la que la esperanza continúa en la familia personal, en la familia espiritual que es la Iglesia y en la gran familia humana. Renovar la esperanza implica creer que Dios está con nosotros y nos llama a ser más humanos, cercanos, fraternos y solidarios.

Finalmente, el obispo invitó a vivir este tiempo como peregrinos, abiertos a Dios, unidos entre nosotros y con una actitud misionera. Señaló que, como José y María con Jesús, la unidad es el fundamento para que las familias se sostengan, se cuiden y crezcan, y que desde esa unidad puedan abrirse a los demás, llevando amor, solidaridad y fe. Concluyó animando a la comunidad diocesana a seguir caminando juntos como Iglesia, sosteniéndose mutuamente en una esperanza renovada y abierta a los nuevos desafíos.


A continuación compartimos algunas imágenes que recogen momentos significativos de la celebración.



 
 
 

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